Radiografía del momento: A finales de los 90 y principios de los 2000, el nombre del Parma Calcio resonaba con fuerza en toda Europa. Los olores a césped recién cortado y la emoción de las noches europeas eran habituales en el Stadio Ennio Tardini. Con estrellas como Crespo, Thuram, Buffon y Cannavaro, el club de la Emilia-Romaña era un aspirante constante a los títulos, un equipo que, a base de buen fútbol y una gestión ambiciosa, se había hecho un hueco entre los grandes del continente. Pero bajo la superficie dorada, una oscuridad financiera comenzaba a gestarse, una que amenazaba con devorar al club por completo.
El mundo mientras rodaba el balón
La historia del Parma Calcio, en este periodo, está intrínsecamente ligada al “Escándalo Parmalat”. A finales de 2003, la empresa láctea Parmalat, principal patrocinador y dueño del club, se desmoronó en una de las mayores quiebras financieras de la historia europea. Este colapso catastrófico, orquestado por su fundador Calisto Tanzi, arrastró consigo al club de fútbol. El Parma, que entre 1992 y 2002 había levantado la impresionante cifra de ocho trofeos, incluyendo dos Copas de la UEFA y tres Copas Italia, se encontró de repente sin sustento económico. De ser un club pujante y respetado, pasó a operar bajo administración controlada, una sombra de lo que había sido. Los años siguientes fueron una agonía, un lento descenso hacia un abismo que nadie quería imaginar.
El instante que congeló el tiempo
El punto de no retorno llegó en 2015. Tras años de luchas financieras y la imposibilidad de encontrar un comprador solvente, el Parma Football Club fue declarado en bancarrota. Fue un día funesto para el fútbol italiano, la desaparición de un equipo con una historia rica y un palmarés envidiable. El club fue refundado ese mismo año como Parma Calcio 1913, obligado a reiniciar su andadura desde la Serie D, la cuarta categoría del fútbol italiano. De los estadios de élite a los campos de tierra, de la gloria europea a la humildad de las ligas regionales. El sueño parecía haber terminado, pero la pasión de su afición y el espíritu indomable de la ciudad se negaron a dejar morir a su equipo.
“El club fue declarado en bancarrota en 2015 y refundado en la Serie D, pero aseguró un récord de tres ascensos consecutivos para regresar a la máxima categoría en 2018.”
Cuando se apagaron los focos
La historia del Parma, sin embargo, no terminó en la Serie D. Lo que siguió fue una de las gestas más emotivas y rápidas del fútbol moderno. El Parma Calcio 1913, impulsado por una afición leal y una gestión renovada, logró lo impensable: tres ascensos consecutivos. En solo tres temporadas, pasó de la Serie D a la Serie C, luego a la Serie B y, finalmente, regresó a la Serie A en 2018. Esta increíble resurrección fue un testimonio de la resiliencia del club y el amor de sus seguidores. Aunque el camino de vuelta a la cima ha sido largo y con altibajos, el Parma sigue luchando en las divisiones profesionales, demostrando que incluso el gigante caído puede levantarse, más fuerte y orgulloso que nunca.
Pregunta final: ¿Qué otra historia de un “gigante caído” en el fútbol te ha impactado tanto como la del Parma?



