El Real Madrid volvió a demostrar que vive de la épica. Ante el Mallorca sufrió, dudó y acabó remontando en un minuto de locura. Un partido que dejó polémica arbitral, jugadores destacados y un MVP muy claro: Arda Güler.
El Mallorca se adelantó y metió miedo
El choque empezó mal para los de Xabi Alonso. El Mallorca golpeó primero y se puso por delante en el marcador. Durante varios minutos, el Madrid estuvo flojo, sin ritmo, y hubo momentos en los que los bermellones pudieron ampliar la ventaja. La sensación era que el partido se podía escapar.

La remontada blanca en un minuto
Y entonces llegó lo que hace único al Madrid: la capacidad de remontar cuando todo pinta mal. En apenas un minuto, dos goles seguidos le dieron la vuelta al encuentro. El Mallorca quedó tocado, aunque no se rindió. De hecho, tuvo alguna ocasión clara para empatar y puso nerviosa a la grada del Bernabéu.

La mano de Arda Güler: polémica servida
La jugada más comentada fue la famosa mano de Güler. Para mí, esas manos nunca deberían pitarse, ni en ataque ni en defensa. La regla está mal redactada y termina castigando jugadas sin intención. Es un tema que se debería revisar porque condiciona partidos importantes. El debate está abierto en nuestro foro.

Mbappé y Vinicius: luces y sombras
Mbappé no tuvo su mejor día. Cumplió, pero sin brillar. Vinicius, en cambio, sigue en la línea habitual: aporta goles y asistencias, pero cuando analizas el juego real deja la sensación de que puede dar más. Al final, más estadísticas que fútbol.

Carreras y Huijsen, dos sorpresas atrás
En defensa hubo dos nombres propios: Carreras, que salvó un gol sobre la línea (jugada clave), y Huijsen, que estuvo espectacular. El chaval jugó con una seguridad impropia de su edad, demostrando que puede tener mucho futuro en el Madrid.

Arda Güler, MVP con galones
El gran protagonista fue Arda Güler. No solo por su gol y su calidad, sino porque jugó con personalidad, pidiendo el balón y echándose el equipo a la espalda. Fue, sin dudas, el MVP del partido y dejó claro que está para ser importante ya, no solo en el futuro.




